Archivo diario: septiembre 29, 2014

Encuentro con la familia.

¡Hola a todos!

Como voy con un poco de retraso en cuanto a entradas, hoy os voy a hablar sobre cómo fue mi encuentro con la familia y cómo se desarrollaron mis primeros días.

Nos habíamos quedado en que el jueves 11 de Septiembre era el último día del Training, y era cuando la familia venía a recogerte. A mí me avisó E. dos días antes de que me vendría a recoger sobre las 13.00. Y así fue. llegaron las 13.10 y dijeron mi nombre (Rokio dijeron, tócate las narices). Con pocos nervios pero suficientes, bajé hasta el hall buscándola desde el momento en que empecé a bajar por las escaleras, pero no la encontraba. Pensé «ya se han equivocado…» (con los nervios  flor de piel, cualquier cosa era posible), pero no, resulta que E. estaba en el baño. Cuando salió me dio un abrazo (este es el gran momento conocido por todos como «el baile de la/el au pair» (en el blog de «Au Pair al rescate» está explicado estupendamente), porque no sabes cómo tienes que saludar a tu hostmum o hostdad, ya que cada cultura es diferente y, esa duda, no saber qué hacer, es la parte más extraña del momento. Por suerte, fue E. la que se acercó a mí y me abrazó. Me ayudó con las maletas y nos fuimos al coche.

Durante el trayecto, E. habló MUCHO, y muy rápido, pero entendí casi todo, cosa que era importante. Ella me avisó de que habla mucho y rápido, pero que si no la entendía que la avisara.

Antes de llegar a casa y dejar mis maletas, paramos a comprar en el supermercado y me dijo que escogiera lo que quisiera, pero claro, como era el primer día y aún no me conocía los tipos de comida que había (en general hay lo mismo que en España, sólo que algunas cosas como la comida fresca, como carne y pescado, es mucho más cara). Después de comprar, fuimos a casa a dejar las maletas y rápidamente a recoger a las niñas al colegio (que está a cinco minutos en coche o menos).

Bueno… He de confesar que estaba nerviosa de conocer a la niñas más que a la madre, pero todo se dio perfecto. M. y E. fueron (y lo siguen siendo) un encanto. Fuimos a casa, comimos algo y les entregué los regalos que había traído de España: cuentos infantiles en español, un libro para aprender español, un juego de cartas para las niñas, dos paquetes de cuerdas para hacer pulseras y dos pulseras moradas (una para cada niña); a los padres les traje un libro de cocina española en inglés.

Estuvimos jugando el resto de la tarde al juego de cartas que les regalé y a otros juegos que ellas tenían.

Cuando se fueron a la cama, me leyeron cada una un libro corto.

Después pude deshacer las maletas y organizar mi ropa, que aún no había deshecho nada.

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Al día siguiente, viernes 12 de septiembre (el cumple de mi hermana!!!!!)  estaba preparada a las 7, para ver cómo era la rutina del día completo. Fuimos andando al cole para conocer el camino andando. Luego por la tarde, cuando el padre llegó, la madre y yo nos fuimos a dar una vuelta con el coche para probarle, y que era automático y de gasolina (yo acostumbrada a los diesel y a la palanca de cambio…), y la verdad es que aunque al principio le tenía respeto al coche, porque era más ancho y grande que el que yo solía conducir en España, al final le he ido cogiendo el truco y ahora me encanta.

El sábado 13 de septiembre, que yo tenía libre por la mañana, lo dediqué a pasarlo con la familia para ir a ver a las niñas jugar al soccer (fútbol, vamos). Por la tarde volví a coger el coche para hacerme a él y practicar aparcamiento cuando fuera a llevar y recoger a las niñas del cole.

El domingo lo tuve libre, pero no recuerdo lo que hice. Creo que me quedé por Mamaroneck.

**Actualización: Gracias a G. ahora recuerdo lo que hice. Quedé con G. y D., un chico Au pair que vive a 6 minutos de mí, y fuimos a tomar algo a Molly’s, un pub irlandés que se encuentra en Mamaroneck Avenue, luego le dejamos en su casa, y G. y yo nos fuimos a cenar a Smash Burger (mi primera hamburguesa americanaaaaaa!)

Comentaros simplemente que vivo muy cerca de la costa, de hecho, tengo un puerto a una patada, y las vistas son muy bonitas. ¡Ah, y las casas! Vaya casas que te encuentras cuando vas por algunos vecindarios… ¡la madre! Ya os pondré alguna foto del vecindario y de otros pueblos… Vamos, que ni mis casas de los Sims.

En estos primeros días conocía también a G. una chica del país vasco que ha (y sigue siendo) mi guía por aquí, explicándome lugares a los que puedo ir, cómo ir hasta cierto pueblo, cómo funciona el tren y los horarios, y cómo es la vida aquí, en general.

El lunes empezaba la aventura de verdad de la buena, yo sola con las niñas. Pero eso os lo contaré en otra ocasión.

Un saludo y nos vemos en la próxima!

Categorías: Au Pair USA | Etiquetas: | 1 comentario

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